Un antes y después del movimiento de las antorchas en Honduras

26.02.2018

No es desconocido para los hondureños y hondureñas las causas que motivaron el surgimiento del Movimiento de las Antorchas en 2015, año en el que miles de ciudadanos cansados por la corrupción y la impunidad que hasta el día de hoy impera en Honduras, salieron a las calles mostrando repudio e indignación ante el hecho que en ese momento representó uno de los mayores actos de corrupción en la historia de Honduras, el terrible desfalco del Instituto Hondureño de Seguridad Social IHSS, acto que trajo consigo miles de muertes y luto a muchas familias hondureñas.

Durante ese proceso miles de donaciones llegaron al movimiento, donaciones procedentes de algunas Organizaciones, compatriotas en Estados Unidos y España dispuestos a colaborar con la causa que en ese momento motivaba a la ciudadanía de Honduras. Dichas donaciones cuya cifra exacta se desconoce eran enviadas en dólares y euros a los activistas del movimiento de las antorchas, a casi cuatro años desde que la población hondureña solicitara la CICIH, se sigue desconociendo en qué fueron invertidos los fondos recibidos por el movimiento y como es costumbre en el pais, ninguno de los miembros se ha interesado en brindar una necesaria rendición de cuentas para transparentar el proceso y evitar posibles molestias o dudas de los cooperantes referentes a malversación de fondos.

En su momento los activistas de dicho movimiento por medio de terceros, solicitaron a varias ONGS con sede en Estados Unidos la donación de miles de dólares, entre estas donaciones podemos mencionar la solicitud de $75,000 anuales para capacitar a jóvenes en temas de lucha contra la corrupción. además de la elaboración de proyectos para sostener al movimientos en las calles, en los que sus protagonistas pretendían recibir sueldos que oscilaban entre $2,000 a $4,000 mensuales, desde el 2015 hasta la fecha hay quienes se preguntan ¿Por qué el movimiento de las antorchas se desmovilizó?

¿En qué se invirtieron los fondos recibidos por el movimiento?, ¿Será posible que aún en los movimientos que luchan contra la corrupción y la impunidad hace falta transparencia?, muchas son las preguntan que surgen en torno a este tema y que han quedado en el aire sin ninguna respuesta por parte de los protagonistas de el famoso Movimiento Oposición Indignada.

Otra crítica necesaria en este análisis se centra en profundizar sobre la lamentable cultura de muchos activistas de movimientos sociales de anteponer los intereses personales antes que los intereses de país. Luego de la desmovilización del movimiento de las antorchas podemos ver que muchos de los integrantes de dicho movimiento desarrollaron sus proyectos personales amparados en su labor dentro de la lucha social, solicitando asilo en otros países o postulándose a cargos de elección popular obteniendo un beneficio del movimiento en el que se auto proclamaron líderes, el problema no radica en aspirar a un puesto dentro de uno de los Poderes del Estado, ni tampoco en irse a vivir a otro país, lo condenable del asunto es por una parte abandonar la lucha fugándose del país cuando miles de hondureños en las calles exponen de igual forma sus vidas y al ver el peligro no huyen a otro continente y por otro lado abandonar el papel de sociedad civil para convertirse en un actor más de la política Hondureña en la cual las jugadas sucias están a la orden del día y que es conocimiento popular que sin reformas electorales no se participa de manera justa

Cabe mencionar que Honduras es uno de los países más corruptos del mundo, según el índice de percepción de corrupción elaborado en 2017 por Transparencia Internacional, en el que ocupó el puesto 135 de los 169 que figuraron en la lista.

El tema central que queremos destacar en este análisis es el grave problema que existe en Honduras referente a la transparencia en el manejo de fondos provenientes de ayudas internacionales, al no existir un modo sistemático y riguroso que analice en qué y cómo se ha invertido el dinero de estas ayudas. Hasta el día de hoy hay quienes siguen solicitando y recibiendo fondos de personas particulares que residen en Estados Unidos y España y de ONGS que han puesto su interés y confianza en colaborar con la lucha contra la corrupción y la impunidad. Es necesario hacer esta reflexión para que personas con intereses de lucro personal no sigan utilizando las luchad genuinas del pueblo hondureño para llenar sus bolsillos con dinero destinado para otros fines.