Honduras un narco Estado

20.09.2018

Al estilo de narco nóvelas y series de capos, en Honduras el tráfico de drogas se ha convertido en una de las principales actividades generadoras de violencia y asesinatos, el país forma parte de uno de los corredores de droga más grandes del mundo, sumado a El Salvador, Guatemala, Nicaragua, Panamá y Costa Rica, según un informe presentado por el Departamento de Estado el 90% de la cocaína que llegó al mercado de los Estados Unidos en el año 2006 pasó por el corredor Centroamericano.

La corrupción e impunidad que impera en Honduras ha contribuido a que él Gobierno del país, en lugar de combatir la violencia y narcotráfico de manera frontal, juegue un papel fundamental en el movimiento de drogas hacia el país norteamericano, brindando colaboración a los carteles de drogas más fuertes del país, entre los que se encontraban los Cachiros. 

Uno de los actores principales en la colaboración brindada al cartel de narcotráfico Los Cachiros es el expresidente del país centroamericano Porfirio Lobo Sosa, quien según las declaraciones de Devis Leonel Rivera Maradiaga, uno de los jefes de la organización, "Pepe" Lobo brindó importante colaboración al cartel. Las declaraciones se llevaron a cabo en uno de los tribunales de la ciudad de New York, en el juicio contra Fabio Lobo, hijo del expresidente.

Devis Leonel Rivera aseguró que en dos de las reuniones llevadas a cabo con Porfirio Lobo Sosa le entregaron al rededor de 550,000 dólares provenientes del tráfico de drogas, a cambio de seguridad, contratos con el Estado de Honduras y garantías para no ser extraditados, el dinero fue utilizado en la campaña presidencial del ahora expresidente Lobo en el año 2009, el jefe de los Cachiros también implicó al actual Ministro de Seguridad Julián Pacheco Tinoco como uno de los encargados de brindar seguridad al cartel. 

Los Cachiros recibieron contratos por medio de una empresa fantasma llamada INRIMAR, los contratos eran provenientes de agencias gubernamentales entre las que se encuentran SOPTRAVI, la ENEE y el fondo vial, los contratos eran destinados al lavado de dinero y fueron facilitados por el expresidente Lobo a cambio de sobornos, además recibieron seguridad por fuerzas militares y policiales quienes ayudaban al cartel a ingresar la droga al país sin ningún problema, droga que transitaba desde San Pedro Sula y Tocoa Colón hasta el departamento de Copán.

En las declaraciones el jefe de los Cachiros también afirmó recibir información proveniente de la OABI, entre la que se encontraba una lista de los bienes que serían incautados, números de cuentas de banco que estaban siendo investigadas, la información provenía del jefe de la OABI Palacios Moya, el pago por la información fue entre 50,000 a 70,000 dólares, con la información en sus manos miembros de los Cachiros procedieron a deshacerse de evidencia, armas, ganado, carros, dinero y documentos que se encontraban en sus propiedades. 

A pesar de brindar el listado con las propiedades que serian incautadas la OABI procedió al decomiso de algunos de los bienes, esto provocó preocupación en el jefe de los Cachiros quien dentro de la declaración asegura que decidió colaborar con la DEA y entregarse antes de ser capturado en el país, ya que al tener la información sobre políticos, militares y policías implicados en el trafico de drogas y/o colaboración con la actividad ilícita, estos podían tomar medidas en contra de él y su familia, sintió que su vida en Honduras corría riesgo.

La colaboración con la DEA inició en diciembre de 2013, en ese periodo se realizaron grabaciones de reuniones bajo la dirección de la DEA, una de las reuniones se llevo a cabo en la cuidad de San Pedro Sula, Fabio Lobo, hijo de Porfirio Lobo se presento a la reunión escoltado por militares y seguridad proveniente del Estado de Honduras. Durante la reunión se discutió sobre regalar una Hummer a Julián Pacheco Tinoco como recompensa de su constante colaboración al Cartel, Fabio Lobo realizó una llamada a Tinoco para saber si el automóvil era de su agrado, a lo que Tinoco respondió positivamente. 

En una de las conversaciones grabadas por la DEA se menciona que para ese momento Tinoco conocía fechas y rutas de las avionetas que ingresaban al país cargadas de cocaína, Tinoco esperaba ser nombrado Ministro de Seguridad durante el Gobierno de Juan Orlando Hernández, quien es mencionado en el informe como JOH, pero hasta el momento se desconoce el contexto de la conversación. 

 El jefe de los Cachiros en una de sus declaraciones asegura que luego de terminar el periodo presidencial de Porfirio Lobo Sosa continuaron trabajando en el trafico de drogas durante el Gobierno de Juan Orlando Hernández por medio de Tony Hernández, hermano del presidente, las reuniones fueron grabadas y documentadas y se encuentra en poder de la DEA. Tony Hernández continúo brindando contratos a las empresas de los Cachiros a cambio de sobornos.

Muchos son los políticos y altos mandos de las fuerzas militares y policiales nombrados en las declaraciones del jefe de los Cachiros, hasta el momento varios se han entregado a la justicia de los Estados Unidos y han sido declarados culpables. Con la vigencia de la ley Magnistky las personas que brindaron apoyo directo al cartel de narcotráfico y fueron mencionadas durante el juicio en New York deberán serán juzgadas en cortes norteamericanas.