Magnate de Honduras se declara culpable de lavado de dinero en Estados Unidos

01.08.2017

Yani Rosenthal, uno de los magnates más poderosos y con mayores conexiones políticas de Honduras, se ha declarado culpable de un cargo de lavado de dinero en Estados Unidos, lo que lleva a pensar en la posibilidad de que él proporcione información sobre otros miembros de las élites hondureñas involucrados en actividades criminales.

Rosenthal se declaró culpable el 26 de julio en una corte federal de Estados Unidos por el cargo de participar en "transacciones monetarias de bienes derivados de delitos del narcotráfico" entre 2004 y 2015, el cual tiene una pena máxima de diez años de prisión, según un comunicado de prensa del Departamento de Justicia de Estados Unidos.

En septiembre de 2015, los fiscales de una corte federal de Nueva York habían acusado de lavado de dinero a Yani Rosenthal, así como a su padre Jaime, su primo Yankel y Andrés Acosta García, abogado del conglomerado económico de la familia, Grupo Continental.

Sin embargo, Yani Rosenthal se declaró culpable de solamente un cargo de lavado de dinero, y los demás cargos fueron retirados como condición de su declaración de culpabilidad. Rosenthal también acordó pagar una compensación de US$500.000 y una multa de US$2,5 millones. (Los otros tres acusados no se han declarado culpables ni han sido condenados).

En 2015, la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC por sus iniciales en inglés), del Departamento del Tesoro de Estados Unidos, incluyó a los tres Rosenthal en su lista de "Narcotraficantes con designación especial" y agregó varias de las empresas de la familia a la lista de "Extranjeros con designación especial".

El abogado estadounidense Joon H. Kim dijo que Yani Rosenthal "ejerció a la vez como blanqueador de dinero para una violenta organización de narcotraficantes conocida como Los Cachiros", uno de los mayores grupos criminales de Honduras.

Rosenthal será sentenciado el 13 de octubre de 2017, según el comunicado del Departamento de Justicia.

Fuente: Insight Crime