Nueva caravana migrante con al menos 1,000 hondureños sale del país 

10.04.2019

Cerca de un millar de hondureños se concentraron la noche del día martes en la ciudad de San Pedro Sula, para partir en una nueva caravana migratoria hacia Estados Unidos en busca del "sueño americano", informaron autoridades.

"Hay más de 800, cerca de mil" personas reunidas, dijo un oficial de policía. La Cruz Roja también estimó en más de 800 los migrantes, algunos de los cuales comenzaban incluso a partir apiñados en microbuses.

La caravana, convocada a través de redes sociales, sorprendió a las autoridades que, junto a algunos expertos, esperaban que la nueva convocatoria fuera desatendida por los migrantes, como ya había ocurrido varias veces desde febrero.

En el grupo, en el que hay muchas familias con niños, se encuentra un joven de 27 años que se identificó como Alexis Pérez. "Estamos fregados (mal) con este gobierno, no hay empleo", se quejó.

Desde el 13 de octubre, cuando salió la primera con unas 2 mil personas, han partido al menos tres caravanas más, con migrantes que huyen del desempleo, la falta de oportunidades y del terror que siembran las pandillas y los narcotraficantes.

La avalancha humana a la que se sumaron salvadoreños, guatemaltecos y mexicanos ha irritado al presidente estadunidense, Donald Trump, quien incluso desplazó efectivos militares para bloquearles el paso en la frontera sur con México.

El nuevo movimiento migratorio se produce cuando Trump busca endurecer la política de migración y en el número de detenciones de migrantes está en fuerte alza en la frontera con México.

Este fin de semana la secretaria de Seguridad Nacional (DHS) de Estados Unidos, Kirstjen Nielsen, encargada del tema fronterizo, renunció en medio de las tensiones con el mandatario.

Trump había viajado el viernes con Nielsen a la frontera con México, donde busca que se construya un muro que se extienda por los 3 mil kilómetros limítrofes. Allí aseguró que Estados Unidos "está lleno", en alusión a los migrantes.

El presidente se queja habitualmente de la liberalidad de las leyes de su país en materia de inmigración y batalla en el Congreso para financiar la construcción del muro, una de sus principales promesas de campaña en 2016.

Ni los militares y las cercas de alambre de púas disuadieron a los hondureños que siguen saliendo en forma permanente a razón de unos 300 por día por la frontera con Guatemala, más otros grupos minoritarios que abordan autobuses, según expertos.